viernes, 6 de febrero de 2015

Tamales vs. burritos

 El día que yo miré la polémica noticia de que a McDonald's le había dado por hacer una publicidad "humorística" sobre los tamales (suculento platillo mexicano y de algunas otras partes de América Latina, que consiste en una tortita de maíz envuelta en hoja de elote o plátano y rellena de guisados deliciosos, o a veces dulce) para promocionar su "McBurrito a la mexicana", me pasó de noche.  No le dí mucha importancia.  Pero ahora volví a ver la nota y me dieron ganas de hablar un poco de ello.

           El primer punto es qué se relaciona con qué.  Los estrategas de marketing aprovechan todos los recursos disponibles, sean tangibles o no, para planear la venta exitosa de un determinado producto.  En el caso que aquí nos compete, estos mercadólogos utilizaron, entre otros, un recurso muy valioso y de mucho peso:  Las prácticas culturales del país.  Estamos en el mes de febrero, en el cual el sector católico de la población (que, aunque ha ido disminuyendo los últimos años, sigue siendo mayoría) celebra el día de La Candelaria, situado el día 2.  Por tradición, en este día, las personas que partieron la rosca (roscón) de reyes el día 6 de enero y tuvieron el honor o la desdicha de que en su rebanada de pan les saliera un monito representando a un niño, están comprometidos moralmente a llevar tamales para la celebración del 2 de febrero, es decir, básicamente ellos son los padrinos del banquete tamalero.  


         Como se puede apreciar (un poco borroso), la leyenda publicitaria dice: "Si te tocó invitar los tamales, ya sabes qué hacer :)".   Con eso, no precisamente iban a lograr que los católicos mexicanos celebrando el día de La Candelaria cambiaran los deliciosos tamales por burritos.   Sin embargo, la frase hace referencia a un tema en tendencia en este febrero en el país, de modo que, se quiera o no, la gente voltea a verlo y así se dan cuenta de que McDonald's está ofreciendo un suculento burrito a la mexicana, es decir, el producto no pasa desapercibido.  Y ahí, los mercadólogos cumplen con la primera parte de su trabajo con respecto a este producto.

          Sin embargo, el error, desde mi punto de vista, no radica en que hayan querido discriminar los tamales, (honestamente no veo intención xenófoba  o discriminatoria en el anuncio, más bien veo una intención colmilluda de vender a como dé lugar), sino el nombre "McBurrito a la mexicana".  

          Vamos a ir dejando claro esto.  La expresión "a  la mexicana" está de más.  Es redundante. Es como si a mí me dijeran "mira, te cociné una arepa latinoamericana". O sea, ¡claro que las arepas son latinoamericanas! (Y extremadamente deliciosas también). Son oriundas de Centro y Sudamérica.   Es lo mismo.  El burrito es mexicano.  Se cocina desde sus orígenes en el Norte de México y en Texas, que sabemos que pertenecía a México antiguamente.  El burrito tiene raíz mexicana. Y aquí en Baja California es común para un desayuno rápido en la escuela y en el trabajo. No hay que confundir burrito con "taco árabe", porque muchos creen que el burrito es lo mismo que un "kebab" (que por su orígen geográfico, algunos le llaman coloquialmente taco árabe) o gyros.  Sí, el "kebab" turco (una variante de la amplia gama de kebabs) o los gyros (que no son lo mismo), se parecen mucho a un burrito en apariencia, pero están relleno de guisados distintos y la envoltura es con pan de pita aplanado y circular, no con tortilla de harina de trigo como la de nuestro país.   De modo que el burrito no es sino mexicano y, ahora se puede decir "texano", porque Texas ya no está bajo la soberanía mexicana.  

        Con lo anterior, lo realmente preocupante es el desequilibrio entre las identidades.  Cualquiera que sea extranjero y desconozca el origen del burrito y el sabor de los tamales, se podría confundir y pensar que el burrito no es mexicano, sino puramente gringo y que los dichosos tamales seguro que no saben mejor que los burritos que ofrece McDonald's, por lo cual ocurriría una suplantación de identidad, acabando por mermar la reputación de la gastronomía mexicana.  Afortunadamente, unos cuantos conocedores del exquisito sabor de los tamales se manifestaron apoyando este suculento manjar y, como al cliente lo que pida,  McDonald's retiró esta publicidad.   

       No está mal que promocionen un McBurrito.  Al contrario, es una buena alternativa a las hamburguesas, un producto más que está disponible en el restaurant, para aquellos a quienes no les gusten las hamburguesas o estén hartos de ellas.  Pero los mercadólogos también tienen que hacer trabajo de científicos sociales antes de utilizar un recurso cultural como estrategia de marketing.  ¿Y luego preguntan para qué sirven las ciencias sociales?  Ahí está, compa.  Para evitarnos estas pequeñas anécdotas.



¿Por qué me gusta Instagram?





El día que adquirí mi primer teléfono Android, una muy buena amiga mía me ayudó a descargar las aplicaciones que a ella le parecían "de mucha utilidad".  Comenzó por instalar la app de Facebook, luego descargó Whatsapp y algunos editores de fotos.   Entre estos últimos, ella puso uno del cual yo había escuchado hablar anteriormente y que nunca presté atención:  Era Instagram.

"¡Ya me estás siguiendo!" - Dijo ella.   No comprendía mucho.  Sólo instaló la app, me dijo que yo la estaba siguiendo en su Instagram (sin mi previo consentimiento, claro), y no dijo nada más.  Me dejó sin comprender y sin que me interesara más allá de lo que ella había hecho.
Pasó el tiempo y constantemente aparecía el ícono de Instagram en la parte superior de la pantalla del teléfono.  O alguien había comenzado a seguirme, o bien, algún amigo había dado "like" a la única foto que mi amiga había subido a mi cuenta.   Así que decidí explorar de qué se trataba esa app, todos la mencionaban y como bien dicen por ahí, "a donde va Chente, va toda la gente" xD

Like Button On Mobile Screen Stock Image

1) Comencé a subir imágenes de trivialidades, pues mis amigos eso hacían.  Y me pregunté: ¿qué diferencia hay entre Instagram y Metroflog o Fotolog? Claro, comprendo que no se pueden comparar. Metroflog y Fotolog sólo te permitían subir una imagen cada 24 horas; además, esas redes ya son dinosaurios.  Ya no están en "tendencia". Redes que quedaron en los efímeros recuerdos de adolescencia :P

2) Yo no sabía utilizar hashtags.  Nunca me había interesado el uso de Twitter (sí, ya sé, a mis 23 años de edad que tenía en aquel entonces qué atrasada y bla, bla, bla), insisto, conocía la red social, tengo cuenta en Twitter, pero nunca le había entendido al uso de los hashtags porque no los utilizaba.  En Instagram comencé a ver los perfiles de mis amigos y algunos seguidores, y ellos obtenían una gran cantidad de "likes"... curiosamente, como título de sus fotografías, había muchas palabras que iniciaban con (#). ¿Y eso para quéeee?  Así que intenté poner unos cinco hashtags que mejor describieran a la primera imagen que tenía en Instagram (sí, nomás por ponerlos, sin saber ni qué show con ellos) e inmediatamente, comencé a recibir "likes" de gente que ni me seguía y que yo no seguía, gente desconocida.   Pues entonces descubrí la verdadera utilidad de los hashtags.  Localización de imágenes o contenido por etiquetas, palabras clave o categorías.

3d Image Hashtag Concept Word Cloud Background Stock Image

3) Luego, me encantó saber que los hashtags no sólo servían para que la gente encontrara las imágenes que yo subía a esta famosilla y trendy red social, sino que yo también podía hacer lo mismo (sí, wooow, qué gran descubrimiento, sí... estoy hablando de  4 años atrás, y si en ese tiempo tú ya sabías qué show, pues yo no).

Precisamente, esto de los hashtags y la búsqueda en Instagram por medio de ellos, es lo que a mí meencanta de esta red social.  Más allá de postear las fotografías de mi desayuno, comida, cena, postre, (confieso que he subido muy pocas veces la foto de un plato de comida, pero no me agrada mucho hacerlo porque me parece irrelevante, sin embargo,  respeto a quien sí lo haga con una buena toma de foto, balance de blancos y saturación) un "selfie", más allá de pretender ser trendy, estar IN, o de que digan que la app es para hipsters (lo dudo, he visto a todo tipo de gente utilizando Instagram sin los filtros vintage, no sólo a hipsters y yo no soy hipster) lo que me gusta es que puedes encontrar a verdaderos fotógrafos ofreciéndonos lo mejor de su trabajo.  La fotografía (no todo tipo de fotografías) es un arte, no hay que olvidarlo.   Paisajes, tomas artísticas de rostros, fotografías de alta calidad.  

Otra de las cosas que me gusta mucho encontrar en Instagram es darme cuenta de cómo está el clima en cierta región del mundo, cuáles son sus costumbres, sus prácticas culturales... los usuarios a menudo suben fotografías de lo que está ocurriendo al instante a su alrededor, y son imágenes que los buscadores no ofrecen.   Fotografías de lugares, de viajes, tomadas por gente común y corriente y no precisamente por algún periodista para una página web.  

Eso es lo que realmente me gusta de Instagram.  Claro que la red social tiene sus contras, por ejemplo, las fotografías riesgosas y sin sentido.  La otra vez, un seguidor (a quien también sigo) publicó la foto del ticket que mostraba los movimientos de su cuenta bancaria y su saldo disponible, que era una hermosa cantidad de aproximadamente $99,999,900.00 USD aproximadamente. O sea, ¿cómo? Verdad o mentira, se me hizo un poco ridículo y a la vez me causó una sensación de inseguridad ajena.  Vamos, qué bueno que tenga esa cantidad, pero que no se arriesgue así. Su perfil está configurado como público.

Otra de las cosas es la ubicación de las fotos.  Creo que es útil poner la ubicación a las fotografías, sólo cuando se trata de algo especial, y que sea DE VEZ EN CUANDO.  Porque si permitimos a la aplicación poner la ubicación de nuestra fotografía (la cuál sólo se permite poner al momento y en el lugar) nos arriesgamos a que algún vivales que de casualidad se encuentre cerca de nosotros y se dé cuenta por medio de ello, nos quiera jugar una broma pesada, o bien, delinquir con nosotros.   Así como también, tomar pistas de qué lugares frecuentamos y ser blanco de delitos.   En fin, todo puede pasar o no pasar.
Estas son algunas impresiones sobre lo que pienso de la red social, y bueno, cada quien tiene opiniones y experiencias diferentes con ella, quizá no esté del todo de acuerdo conmigo, o quizá sí.  Sea lo que sea, saludos y buena vibra en este Febrero loco  :)












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