El día que yo miré la polémica noticia de que a McDonald's le había dado por hacer una publicidad "humorística" sobre los tamales (suculento platillo mexicano y de algunas otras partes de América Latina, que consiste en una tortita de maíz envuelta en hoja de elote o plátano y rellena de guisados deliciosos, o a veces dulce) para promocionar su "McBurrito a la mexicana", me pasó de noche. No le dí mucha importancia. Pero ahora volví a ver la nota y me dieron ganas de hablar un poco de ello.
El primer punto es qué se relaciona con qué. Los estrategas de marketing aprovechan todos los recursos disponibles, sean tangibles o no, para planear la venta exitosa de un determinado producto. En el caso que aquí nos compete, estos mercadólogos utilizaron, entre otros, un recurso muy valioso y de mucho peso: Las prácticas culturales del país. Estamos en el mes de febrero, en el cual el sector católico de la población (que, aunque ha ido disminuyendo los últimos años, sigue siendo mayoría) celebra el día de La Candelaria, situado el día 2. Por tradición, en este día, las personas que partieron la rosca (roscón) de reyes el día 6 de enero y tuvieron el honor o la desdicha de que en su rebanada de pan les saliera un monito representando a un niño, están comprometidos moralmente a llevar tamales para la celebración del 2 de febrero, es decir, básicamente ellos son los padrinos del banquete tamalero.
Como se puede apreciar (un poco borroso), la leyenda publicitaria dice: "Si te tocó invitar los tamales, ya sabes qué hacer :)". Con eso, no precisamente iban a lograr que los católicos mexicanos celebrando el día de La Candelaria cambiaran los deliciosos tamales por burritos. Sin embargo, la frase hace referencia a un tema en tendencia en este febrero en el país, de modo que, se quiera o no, la gente voltea a verlo y así se dan cuenta de que McDonald's está ofreciendo un suculento burrito a la mexicana, es decir, el producto no pasa desapercibido. Y ahí, los mercadólogos cumplen con la primera parte de su trabajo con respecto a este producto.
Sin embargo, el error, desde mi punto de vista, no radica en que hayan querido discriminar los tamales, (honestamente no veo intención xenófoba o discriminatoria en el anuncio, más bien veo una intención colmilluda de vender a como dé lugar), sino el nombre "McBurrito a la mexicana".
Vamos a ir dejando claro esto. La expresión "a la mexicana" está de más. Es redundante. Es como si a mí me dijeran "mira, te cociné una arepa latinoamericana". O sea, ¡claro que las arepas son latinoamericanas! (Y extremadamente deliciosas también). Son oriundas de Centro y Sudamérica. Es lo mismo. El burrito es mexicano. Se cocina desde sus orígenes en el Norte de México y en Texas, que sabemos que pertenecía a México antiguamente. El burrito tiene raíz mexicana. Y aquí en Baja California es común para un desayuno rápido en la escuela y en el trabajo. No hay que confundir burrito con "taco árabe", porque muchos creen que el burrito es lo mismo que un "kebab" (que por su orígen geográfico, algunos le llaman coloquialmente taco árabe) o gyros. Sí, el "kebab" turco (una variante de la amplia gama de kebabs) o los gyros (que no son lo mismo), se parecen mucho a un burrito en apariencia, pero están relleno de guisados distintos y la envoltura es con pan de pita aplanado y circular, no con tortilla de harina de trigo como la de nuestro país. De modo que el burrito no es sino mexicano y, ahora se puede decir "texano", porque Texas ya no está bajo la soberanía mexicana.
Con lo anterior, lo realmente preocupante es el desequilibrio entre las identidades. Cualquiera que sea extranjero y desconozca el origen del burrito y el sabor de los tamales, se podría confundir y pensar que el burrito no es mexicano, sino puramente gringo y que los dichosos tamales seguro que no saben mejor que los burritos que ofrece McDonald's, por lo cual ocurriría una suplantación de identidad, acabando por mermar la reputación de la gastronomía mexicana. Afortunadamente, unos cuantos conocedores del exquisito sabor de los tamales se manifestaron apoyando este suculento manjar y, como al cliente lo que pida, McDonald's retiró esta publicidad.
No está mal que promocionen un McBurrito. Al contrario, es una buena alternativa a las hamburguesas, un producto más que está disponible en el restaurant, para aquellos a quienes no les gusten las hamburguesas o estén hartos de ellas. Pero los mercadólogos también tienen que hacer trabajo de científicos sociales antes de utilizar un recurso cultural como estrategia de marketing. ¿Y luego preguntan para qué sirven las ciencias sociales? Ahí está, compa. Para evitarnos estas pequeñas anécdotas.